
Al fondo, los osos golosos atrapados dentro de los frascos de miel
… in the middle of the street. Así hacía el estribillo de la pegadiza canción de Madness. Así también quiere Andrew que nos sintamos al entrar en Openhouse: como en casa, pues esta encantadora tienda de la calle Notariat tiene su recibidor, cocina, sala de estar… ¡y hasta patio! Andrew es diseñador de interiores y se nota que el diseño lo lleva en el alma. En su tienda apuesta por exponer y vender los productos de unas firmas selectas donde el diseño juega un papel importante. Podemos encontrar desde joyas, muebles, lámparas y cualquier otra cosa quizás inimaginable (frascos de miel con un oso dentro), pero que comparten unas características comunes: líneas sencillas, naturaleza y pureza de los materiales.

Openhouse va más allá del concepto de showroom
Pero el proyecto Openhouse va más allá del concepto de showroom, convirtiéndose en algo más social y de punto de encuentro. El pasado sábado 19 de noviembre, organizó Market Farmers, donde dio a conocer iniciativas como las de La Casita, que reparte a domicilio verduras y otros productos de las granjas y huertos locales. Laura de La Casita, nos recibió con un rico vermutillo casero y una degustación de alguno de los productos que distribuyen. También pudimos probar los bombones artesanos de Marangoni Cioccolato, sabores como chocolate al gengibre, con arándanos e incluso chocolate de tabaco. Otra de las delicatessen preparadas para el sábado fueron los vinos de Viña Zorzal.

Cestas de la Casita

Marangoni Cioccolato

Viña Zorzal
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