
Ese aguijón que asoma de la flor de la rúcula es el pistilo, y en la puntita (color amarillo) el estigma.
La flor de la rúcula, con la acción del viento y de los insectos, se autofecunda. Pero si la cultivamos en la ciudad, es mejor ayudarla. Primero porque en la ciudad no hay tantos insectos como en el campo, y segundo porque quizás tenemos la planta en un lado del balcón donde está más resguardada del viento.
Si nos fijamos en la flor de la rúcula veremos que en el centro hay una especie de “aguijón”. Se trata del pistilo. La punta del pistilo es de color amarillo y esta punta se llama estigma. Alrededor del pistilo vemos también de color amarillo 6 anteras.
Al polinizar lo que tenemos que hacer es coger el polen de estas anteras y restregarlo en el Sigue leyendo





